El triunfo de la fe
Por fin puedo decir que he vuelto. Ya se que el campeonato de 10kms. es un campeonato menor dentro del calendario nacional, pero aún así una medalla en un campeonato de España absoluto supone una gran satisfacción para mi, sobre todo después de vérmelas tan negras no hace tanto tiempo.
Cuando peor lo estaba pasando prometí que volvería, ¿a dónde va a volver este si nunca ha estado? pensaríais muchos. Ese volveré se refería a algo tan intangible como es la satisfacción de disfrutar corriendo. En esos momentos no podía si quiera moverme sin sufrir dolor, pero nunca perdí la fe de que volvería a correr y, en mi medida, dar guerra en las carreras. Hoy, por fin, esa satisfacción se ha hecho un poco más material con la medalla que ya cuelga del corcho de mi habitación.
Esa medalla me recordará siempre lo mal que lo llegué a pasar en invierno y como lo pude superar gracias a la confianza de mucha gente que me ayudó a no perder nunca la esperanza. Gracias a mi familia por estar siempre ahí, a mi novia Nere porque desde que la conozco se ha convertido en el apoyo más importante, a mi entrenador Nani que me recuperó las ganas de correr, a mis amigos que me ayudan muchas veces sin saberlo, a mis compañeros de entrenamiento, pero muy especialmente quiero dedicar desde aquí esta medalla a Sergio Lorenzana por su ayuda totalmente desinteresada en todos los entrenamientos de series este verano.
Prometo seguir dando guerra


