Pasó un nuevo mundial el Segundo en mi carrera y satisfecho con el resultado, participar con mínima B, solo da opciones en la mayoría de los casos, testimoniales, y pasar a una
siguiente ronda o final se hace bastante difícil, en mi caso las opciones de llegar a una hipotética final están motivadas más que nada en una pisca de esperanza y suerte, mejor sería que esas probabilidades estén fundamentadas en cuestiones físicas o tácticas, más que en cuestiones de azar o fe.
Al terminar la carrera estaba como apático, no sabía si el resultado era bueno o malo y le di vueltas durante el día. Lo malo si analizamos la carrera es el tiempo que hice 13.47 muy lejos de los 13.25 que hice este año, y lo bueno el puesto final 18º de 39 que largamos (en Osaka fue 26º de 41) entre las dos series y de que todos lo que me ganaron ningún tiene peor marca que yo, osea me ganaron lo que tenían que ganarme y por detrás gente con tiempos mejores a los míos. Otro dato es que por ranking de este año de 39 yo estaba 33º y un atleta sin marca.
De haber estado más próximo a mi marca abría tenido mas posibilidades, de hecho mi referencia era Meucci, italiano con el que corrimos en Barcelona él con 13.24 y pasó a la final, fue valiente dando la cara al comienzo y aguantando después.
Al disparo, el pelotón salió tranquilo, con cambios de ritmos, a los que respondía de manera progresiva, esta era la forma de aminorar el desgaste que generan los cambios de
ritmo. El paso por el 3000 fue en 8.25 yo 3 segundos por detrás. Hasta este punto todo controlado, pero después se empezó a correr de verdad y no pude seguir ese tren, fueron rapidos, ellos el ultimo 2000 en 5.05 y yo en 5.18 remando y ganando puestos.
Ahora a pensar en el Panam. Con los 1500 como objetivo, vuelvo a mis orígenes deportivos y de vida. Dejo España, país que me brindo mucho y lo pude aprovechar y disfrutar. A partir de septiembre sigo el camino pero desde Argentina, con nuevos desafíos y muchas
ganas.


