Es lo que toca, y además de la rehabilitación que llega a su fin esta semana he de pasar por el UCAM Sports Center para completar trabajos especificos de fuerza, usando las cintas de correr para realizar los rodajes (10 km en este caso).
Es cierto que no me duele. A veces siento algo por llamarlo de alguna forma, pero de esto no sabré nada hasta pasadas probablemente un par de semanas más.
Me muero de envidia (sana) viendo a Relojero, Paulino ó Dani hacer series. Estoy deseando no solo entrenar duro, sino competir, y volver a verme en medio de un tumulto de atletas dando guerra.