Hoy jueves acabo de terminar el rodaje de 90´. Ciertamente he salido con los gemelos muy cargados por lo que, antes de meter el cambio de 8 km a 3:45, he ido relativamente suave. Me he ido a la mota del río para minimizar los impactos y he acertado. Cuando llevaba 30´de rodaje la luz de la tarde ya era escasa y estaba a la altura del pueblo de Alquerías, por lo que he optado por acabar el entreno por asfalto y buscando farolas.
Lo malo de entrenar por la huerta por la noche y en el mes de enero es la tremenda humedad que hace que la sensación de frío sea intensa. Notaba como el vaho salía por mi boca y las manos se me estaban quedando frías. Y , cuando el Garmin marcaba 9 km he cambiado para empezar a rodar por debajo de 3:50. Al principio no conseguía cojer el ritmo. Las piernas me pesaban y sabía que necesito una sesión de masaje y/o estiramientos bien hechos, con calma, tiempo, técnica.
En el kilómetro 11,4 ya iba bien, de respiración y zancada, aunque notaba las piernas algo pesadas. Al final me he ido a una vía de servicio junto al desvío de Beniajan, donde sin coches, aceras, socavones, farolas, contenedores, señales de tráfico, cruces, y demás obstáculos, he podido completar hasta el kilómetro 17 bajando de 3:45 en algunos momentos. No me he puesto la banda del pulsómetro. Hoy quería ir por sensaciones y bien, me gusta hacerlo así.
Ya solo quedaba completar el rodaje hasta los 90´con lo que me han salido algo más de 21 km.
Pero ahora viene la cotidiana realidad: no puedo hacer bien los estiramientos porque son las 20:00 y comienza la guerra familiar de baños de niñas, preparativos de cenas, paseo de perro, etc. Y ya me estoy quejando....pero del dicho al hecho hay un gran trecho.





